
Cada fin de semana se ven y se despiden, cariño llámame y hablamos desde la cama, juntar las dos en una es lo que el cuerpo les pide entonces surgen las dudas de la primera vez, “¿Será mi chico perfecto, solo me querrá para eso? ¿Me amará de verdad o solo me utilizará?” “¿Seré solo un pasatiempos? ¿Puedo contar con el o será como los demás? La inocencia del principio se va dejando de lado, pero aún quedan por cerrar un par de cuestiones, la duda de decir “¿estaremos preparados?” y la vergüenza de comprar el primer par de condones, después no hay tregua, que más da lo que digan... ;

