Un beso y nada más...

Un beso y nada más...
que no es sólo querernos, es mucho más que eso.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Pero de repente aparece alguien que te dice que aflojes, y cuando aflojas te das cuenta de las cosas.

Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando... cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma, de la más simple, de la más cobarde sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: > Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer. Plaf.
Sí, ese día hubieras querido encontrar a uno de esos magos: colocan un pañuelo sobre una paloma recien aparecida y, paf, de repente ya no está. Ya no está y basta.[...] Ha pasado el tiempo. Dos años. Y ahora saboreo una cerveza. Y acordándome de cómo me hubiera gustado ser esa paloma, sonrío y me siento un poco avergonzado. Un inmenso ruído envuelto en silencio. O la cerveza se me ha subido o es ella y sus preguntas las que hacen que la cabeza me de vueltas. O el dolor de ese amor aún no olvidado. Ya no entiendo nada. "No hay nada peor que quien espera algo... y no encuentra nada".

No hay comentarios:

Publicar un comentario